Cara y cruz del Deporte en su Día Internacional

Mantenemos dudas razonables sobre la validez actual de celebrar o conmemorar días mundiales o internacionales sobre causas diversas. La saturación es tal que la visibilidad que se pretendió en sus comienzos ha devenido en monótona rutina. Lo original hoy es encontrar un día en el que no se conmemore algo. A pesar de ello nos congratula que el Día Internacional del Deporte lleve el apellido de “para el desarrollo y la paz”.

El Deporte tiene buena prensa, quizá demasiada. Se le perdona casi todo y se le atribuyen beneficios sin fin. Pero no todo son luces en su práctica. Los deportistas de competición saben bien el sufrimiento que acarrean las lesiones casi inevitables de las que a veces quedan secuelas de por vida. En algunas disciplinas de lucimiento personal o grupal a sus practicantes se les somete a auténtica tortura desde edades muy tempranas. Y si nos centramos en el más popular de todos, el fútbol, asistimos cada fin de semana a espectáculos bochornosos de violencia verbal y física a jugadores, árbitros y entrenadores, mucho de ellos sin que aún hayan alcanzado la pubertad. Hay padres que el deporte de sus hijos no lo conciben como un juego formativo y lúdico sino como un plan de pensiones. 

Se dice que el Deporte promueve valores pero no todos son positivos aunque a simple visa puedan parecerlo: el afán de superación, el logro-éxito, la motivación, la persistencia y otros similares son también atributos que definen a las bandas terroristas o mafiosas. Son solo valores instrumentales y pueden servir para acciones positivas o negativas. Por eso, la práctica del Deporte ha de acompañarse de objetivos concretos, metodología precisa y estrategias prácticas. Y mediante él deben perseguirse valores finalistas, no meramente instrumentales, tales como el Respeto, la Solidaridad, el Altruismo, la Honradez y la Indulgencia. 

Celebremos por tanto con esta visión generosa y humanista el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz 2019, pero sin perder de vista, para evitarlos o minimizarlos, los posibles riesgos como los citados al principio. ¡Viva el Deporte limpio!       

Luis-Domingo López
Equipo PIVESPORT