Perspectiva de vida. Por Rubén Cruces.

Rubén Cruces
Perspectiva de vida

 

Hola, mi nombre es Rubén y soy una persona normal y corriente que tan sólo quiere compartir con vosotros, los del mundo del deporte, cuál es mi forma de afrontar los retos que la vida me pone cada día y cómo trabajo, tanto en mi labor como entrenador personal, como en mi vida privada, esta perspectiva de vida:

Actualmente, me encuentro en un momento dulce, a pesar de todo lo acontecido y ocurrido, viéndolo todo desde fuera, parece que mi vida se lleva mejor. La objetividad ante los problemas circunstanciales es totalmente necesaria, siendo esto algo tan común, parece que sea muy importante actuar lo más rápido y creo que el camino no va por la rapidez, sino por la honestidad con tus propios valores.

Mi intención es la que es, ser la mejor persona que puedo llegar a ser. Con mis defectos y virtudes, sabiendo mis límites y hasta dónde puedo llegar, ni mejor ni peor, sólo yo.
Esto, es uno de los regalos que te da la vida, ser únicos, nadie puede ser como tú, al igual que tú no puedes ser una copia de alguien. Tenemos que adoptar el papel que hemos querido otorgarnos y, con él, con todos los valores que hemos querido que nos definan, pasar por este camino hasta llegar a su fin.

Tantos retos y objetivos son los que me impongo que no sé si llegaré a todos, pero en mí no quedará la incertidumbre de preguntarme a mí mismo si lo he hecho bien o no, si podría haber dado más de lo que dí, o si de verdad he llegado tan lejos como podría haberlo hecho.

Lo importante no es “querer ser mejor que”, es saber que no eres menos ni más que nadie: si nadie es más que tú, a nadie debes temer y, si nadie es menos que tú, a todo el mundo sirves, y alguien seguro que necesita tu ayuda sincera. Saber cuál es tu objetivo y ser fiel a tus valores y principios es lo importante, ser íntegro y saber siempre de qué forma queremos pasar nuestros días, siendo fieles a nosotros y a nuestra perspectiva de vida. Esa, que te permite crear tu futuro a pesar de que a los demás les pueda gustar, o no…

Cada mañana, me repito: “¡vamos, arriba!” y sonrío al espejo. Porque, ¿quién te impide reír? ¿quién no te deja que llores de alegría?, ¿alguien te dice que está prohibido cantar? ¿y hacer volar tu imaginación? Sólo nosotros mismos nos limitamos, nos ponemos esos topes y barreras que nos hacen débiles y vulnerables, desconfiados y bobos ante situaciones que sólo saldrán de la forma en que la enfoquemos.

¿Qué respuesta es la que buscas, la que quieres o la verdadera? Porque muchas veces no es la misma. A veces preguntamos esperando algo y recibimos otra respuesta. Esto hace que nos decepcionemos.
Pensemos, si alguna vez queréis preguntar algo cuando realmente ya sabéis la respuesta que queréis escuchar, haceos una segunda pregunta: ¿qué te impide hacer lo que piensas, si ya tienes la respuesta?

Entiendo, puede ser por falta de seguridad, poca autoestima, o… nada de amor propio. ¡Qué error más grande es pensar que somos poco o menos que alguien! La vida es un viaje, ¡no una competición! Por lo tanto, ¡Hazlo! si tienes la respuesta, adelante, hazlo. Luego ya verás si debes mejorar algo o no.

Sal, hoy es el día, disfruta todo lo que te ofrece este maravilloso día sin necesidad de dejar que alguien fastidie horas de tu reloj, porque esos minutos, jamás se recuperarán. ¿Sabías que con tu actitud positiva, puedes hacer que esa positividad te venga de vuelta en las personas con las que tratas?

Prueba y verás.