El recuerdo de un directivo ejemplar

La reflexión del experto: Ángel Andrés Jiménez Bonillo

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Dos días después de la victoria del Real Madrid en la final de la Liga de Campeones, al que felicito con total sinceridad, aunque en mi opinión debemos destacar un único lunar: la antideportiva exageración de Ramos en la acción de la segunda amarilla a Cuadrado, el cual, dicho sea de paso, también se equivocó. Yo quiero recordar a una figura que siempre consideré como modelo de educación dentro de los directivos de clubes de fútbol: Nicolau Casaus, el que fuera tantos años vicepresidente del F. C. Barcelona.

Dos anécdotas resumen perfectamente la grandeza de Casaus y el porqué es un ejemplo para mí. La primera se conoce bastante. Unos aficionados habían colgado una pancarta en la que pedían que Van Gaal, el entonces entrenador del Barcelona, se fuese a casa. Este había perdido a su madre recientemente y Casaus se dirigió a la zona de la pancarta para, con máxima corrección, pedir a los aficionados que la retirasen.

Nicolau Casaus

La segunda, menos conocida, data del año 2001. Real Madrid y Barcelona iban empatados y en la última jugada Rivaldo marcó un gol legal que el árbitro anuló a instancia de uno de sus asistentes y que habría significado la victoria del conjunto catalán. En un mundo, el futbolístico, en el que se dicen tantas barbaridades relacionadas con los errores arbitrales solo por parte de los equipos perjudicados, nunca o casi nunca por parte de los beneficiados, justo al final del partido, un periodista preguntó a Casaus qué pensaba sobre lo que había pasado. Este, con las pulsaciones todavía aceleradas y con la mesura que lo caracterizaba, respondió: “No es el momento de decir lo que uno piensa, sino de pensar muy bien lo que uno va a decir”. Tenía la oportunidad de agitar la polémica, de enrarecer el ambiente, pero apareció su templanza.

Ojalá el ejemplo de Nicolau Casaus jamás sea olvidado y, lo que es más importante, ilumine a muchos dirigentes de clubes. No vendría nada mal, la verdad.

 

Ángel Andrés Jiménez Bonillo, exárbitro de fútbol.   5 de junio de 2017.