Mamá, ¿qué he hecho mal?

En Pivesport siempre hemos defendido que, sin duda, el objetivo de ir a una competición es buscar la máxima posición en la clasificación y que si se queda primero, mucho mejor. Pero, también decimos que el ganar no lo es todo y que para fomentar un ambiente “Fair Play” se debe educar a los deportistas en valores como el Respeto y el Esfuerzo, donde el entrenador evalúa no solo los resultados, sino el esfuerzo de los jóvenes y los progresos tanto individuales como del equipo, sin olvidar la parte de preparación que incluye el progreso en sus habilidades físicas, técnicas y tácticas, siendo de esta forma un técnico que promueve el Fair Play.

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Asimismo, los padres deben eliminar el ganar como única medida de valoración del rendimiento de sus hijos. Por el contrario, deberían destacar la consecución de progresos personales. Ante los errores, los padres han de animar y valorar el esfuerzo, ya que sus hijos se encuentran aún en un periodo de aprendizaje. De igual manera, cuando un niño destaca mucho en su práctica deportiva, es importante que los padres acepten y recompensen su éxito pero no de forma excesiva, y sobre todo, no destaquen errores sin importancia. Además, no es bueno cualquier tipo de comparación con compañeros o contrincantes (ya sea para destacar lo mejor de su hijo como para destacar que alguien es mejor que él), esto fomenta rivalidad excesiva y estaremos enseñándolo a ser individualistas en un deporte que lo que prima es el grupo.

Todo esto serviría de mucho si además la competición apremiara lo mismo: el Esfuerzo y el Respeto. ¿Se imaginan ver una competición de niños donde la organización retire el premio de campeón al ganador porque su marca está muy por encima de los demás? ¿Está recompensando el esfuerzo? Esta es la historia de Rory Logan, un niño de nueve años, procedente de Irlanda del Norte, con autismo.

Resulta que a Rory le encanta nadar, esta es la actividad que mejor le hace sentir y se le da muy bien. Tanto, que destaca muchísimo cuando va a campeonatos de natación. Hasta aquí parece una historia normal donde se puede prever que el chico disfruta haciendo un deporte y que éste le devuelve su implicación en forma de satisfacciones. Pero no se equivoquen, en las Olimpiadas Especiales Regionales celebradas belmonteen Bangor (Gales), Rory recibió un varapalo que le causó grandes dudas acerca de su deporte favorito. Las mismas que nos causaron a nosotros.

Rory competía en natación en la modalidad de los 50 metros clasificándose para la final con un tiempo de 1 min. 3 seg. en la ronda previa. Este chico, viendo tan cerca la posibilidad de poder obtener una medalla, se esforzó al máximo en la final y destrozó el crono bajando su marca a 53’15 segundos y acabando la final en primera posición, resultado por el cual fue descalificado tras considerar el jurado que “había ganado superando su mejor tiempo” según informa Belfast Live.

El ser un 15% más rápido y mejorar su marca en la final le valió al jurado para descalificarlo y entregarle un lazo por participar en vez de la medalla de oro. Según la regla aplicada, la marca más alta y la más baja no deben diferir en más de un 15%. Sin embargo, esta regla no es una norma del reglamento de la competición de los Juegos Especiales, que puede ser tomada como guía para establecer categorías equitativas entre los competidores.

Obviamente, el niño estaba confuso por la decisión del jurado: “Mamá no hice nada malo, gané justamente, ¿qué hice?” Es imposible que un pequeño (da igual las características que tenga) pueda calcular esa diferencia de tiempo y pueda entender que debe medir su mejoría para no ser descalificado. Rory dio un gran ejemplo de esfuerzo por superarse sin mirar qué hacen los demás, sólo buscando alcanzar su propio reto.

Rory confundido al ser descalificado. Imagen de BelfastLive

Rory confundido al ser descalificado. Imagen de BelfastLive

Tal fue la confusión del chico que en las siguientes carreras de las distintas modalidades en las que compitió le dijo a su madre que pensaba ir más lento para que no lo descalificasen nuevamente. Debido a su gran potencial, Rory ganó las otras dos carreras que disputó pero no se mejoró a sí mismo, no hubo esa superación y ese esfuerzo por mejorar donde antes sí lo hubo. ¿Es esto lo que se busca en un evento deportivo? Hasta ahora siempre se ha visto el deporte como una herramienta para fomentar la superación, el esfuerzo y el respeto a uno mismo y los demás, ¿entendió Rory esto mismo al terminar su competición?

Las Olimpiadas Especiales es un evento deportivo para personas con discapacidades intelectuales para que desarrollen su confianza en sí mismas y sus habilidades sociales. Imaginad qué ejemplo puede dar esta organización con esta deliberación y forma de actuar.

Juzguen ustedes mismos.