CITIUS, ALTIUS, FORTIUS

LA SINCERIDAD DE LOS PEQUEÑOS, EJEMPLO PARA LOS ADULTOS

 

Estamos acostumbrados a ver últimamente algún que otro vídeo con acciones que derrochan Fair-Play, acciones que nos sacan a relucir nuestro lado más humano donde el rival no es más que una persona que quiere jugar con nosotros y que quiere divertirse practicando el deporte que tanto ama, ¡como nosotros!

A veces, vemos cómo los medios de comunicación graban a deportistas otorgando el merecido respeto al rival. Eso sí, a cuentagotas. Ya sea por una razón u otra, existe una corriente actual en la que este tipo de acciones se premian, ¡lo celebro! porque en definitiva es mucho mejor premiar al que lo hace bien que castigar al que lo hace mal. Ya conocerán el famoso “refuerzo positivo”, ¿verdad?. Y aquí lanzo otra pregunta: ¿realmente nos conformamos con los pocos actos de deportividad que vemos?

olympic_rings_mottoMe veo en la posibilidad de contestarla aprovechando este medio que se me brinda y me veo en la obligación de decir que no, que no me conformo con que algún deportista suelto tenga un gesto de compañerismo y deportividad hacia un rival en un momento determinado. Llamadme exigente… considero que debo serlo en estos casos. Y es que el deporte está concebido para disfrutar. ¿Competir? ¿Querer ganar? ¿intensidad máxima? POR SUPUESTO, pero eso no quita que debamos mostrar el debido respeto al rival SIEMPRE. “Lo esencial en la vida no es vencer, sino luchar bien” este era el lema de los primeros Juegos Olímpicos de la historia moderna creados por el Barón Pierre de Coubertin. Además, en el propio comité olímpico internacional reza el lema “Citius, altius, fortius”, lo que significa “más rápido, más alto, más fuerte”. Es decir, si buscamos mejorar nosotros mismos, conseguiremos competir de forma excelente, por lo que tendremos muchas garantías de alcanzar la victoria, sin necesidad de fijarse en el contrario.

Seamos sinceros, todo el mundo compite con el reto de alcanzar un objetivo. Hay quien busca el simple objetivo de mejorar su marca y hay quien busca ganar directamente. Pero siempre debemos recordar que si no disponemos del rival, no podremos competir NUNCA, por lo que no deberíamos buscar una victoria pisoteando a quien se ponga por delante. ¿Qué mejor sensación que ganar sabiendo que lo has hecho todo bien?

Hablando de sinceridad, siempre se ha dicho que los niños y los borr… en fin, que los niños siempre dicen la verdad. Cuando hacen algo hacia un igual, lo hacen creyendo que es la mejor manera que tienen para actuar ya que, debido a su inocencia y a su carencia de prejuicios por su corta experiencia en la vida, solo piensan en resolver el problema que se les plantee de la mejorimagen-12222741-2 manera posible, sin maldad, sin querer pisar y hundir al de al lado. Esta falta de experiencia a veces les hace equivocarse y otras veces nos hace, a nosotros los adultos, reflexionar sobre qué estamos haciendo.

Una de estas veces es cuando un grupo de pequeños de 6 años de edad muestran un más que sincero apoyo a un rival por un suceso ocurrido fuera de las pistas deportivas.

Ocurrió este mismo fin de semana y nos lo mandan unos amigos de PIVESPORT en Almería. Los protagonistas son los jugadores de Fútbol Sala de la U.D. Pavía (Almería). Resulta que un jugador del C.D. Vícar (equipo rival) perdió a su madre horas antes del choque, coincidió que ambos equipos se enfrentaban y los jugadores del Pavia regalaron un balón firmado al pequeño para animarlo.

No fue un acto muy duradero ni algo que le haga cambiar la vida a este pequeño, pero debemos quedarnos con el simple hecho de ver cómo unos chicos tan pequeños son capaces de ponerse en la piel de la otra persona e intentar animarle con lo primero que se les viene a la cabeza. Me reitero en lo que decía antes: resuelven sus problemas haciendo lo que creen que es mejor para ese momento. Y esta vez, nos han dado una lección.

Ante esto, lanzo una invitación a la reflexión sobre cómo estamos gestionando las competiciones de los pequeños y cómo las vivimos desde la grada: ¿queremos perder esta inocencia en los niños? ¿queremos transformarlos en “mini-estrellas” para que no sepan valorar y disfrutar estos momentos? Seamos sinceros, todo el mundo compite con el reto de alcanzar un objetivo. Por favor, que el de nuestros pequeños sea el de mejorar divirtiéndose. Ya tendrán tiempo de las preocupaciones adultas.

A continuación os dejo con el vídeo donde se ve cómo los jugadores del C.D. Vícar hacen entrega del balón firmado al chico en cuestión. Al parecer, la familia necesita ayuda para poder ir a Rumanía y llevar el cuerpo de la madre a su tierra natal. Se puede colaborar con ellos contactando en la red social Facebook con el CD Vícar, creo que nuestro granito de arena puede ser importante …

Juan Daniel López “Juandi”

Responsable de Comunicación – PIVESPORT